Sola. Perdida. Esperando encontrarte. Sin una luz que me ilumine. No hay esperanza.
No hay noche que no te busque en el cielo, en las calles, en el mar... Cada día alimento mis esperanzas imaginándote junto a mí. Estamos solos, abrazados... Tu mirada contra la mía, tu marrón contra mi verde. Y una vez más, esbozas esa sonrisa que hace que mi corazón se vuelva loco, me abrazas, me dices susurrándome al oído que me has echado de menos, que no puedes estar sin mí, que me necesitas... y lentamente acercas tus labios a los míos, me besas con dulzura, y en ese momento, vuelvo al mundo real, en el que estoy sola, perdida, esperando encontrarte.
domingo, 29 de enero de 2012
lunes, 23 de enero de 2012
¡¡Me quiere!!
Estoy acordándome de ese día.
Mientras miraba cómo jugabas al fútbol, deshojaba una margarita. "Me quiere", "No me quiere". El último pétalo y... ¡me quiere! Viniste a decirme que el gol que acababas de meter, me lo dedicabas. Te respondí con un: "En la margarita ha salido que me quieres." Sonreíste. El día siguiente ibas a darme una sorpresa.
Esperé ansiosa, tan ansiosa como esas noches de Reyes, en las que fantaseaba pensando que tres desconocidos con poderes venían a dejarme regalos.
Llegó, el día siguiente, llegó. Querías que me casara contigo. Teníamos ocho años.
Ha pasado mucho tiempo pero, mañana, por fin, ese trozo de papel higiénico, va a convertirse en un velo de verdad. Esos aritos de papel albal, van a convertirse en alianzas. Las pequeñas florecillas silvestres que tus amigos recogieron para mí, mañana serán un precioso ramo de orquídeas blancas. El trozo de cartulina rojo que colgaba de tu cuello, será una cara corbata. Y, el patio del colegio, será sustituido por la Iglesia.
Tú sigues tan guapo como hace veinte años. Ya no me dedicas goles y yo no le pregunto a las margaritas si me quieres, son cosas que se saben, de las que te das cuenta cada vez que el corazón se te acelera.
Mientras miraba cómo jugabas al fútbol, deshojaba una margarita. "Me quiere", "No me quiere". El último pétalo y... ¡me quiere! Viniste a decirme que el gol que acababas de meter, me lo dedicabas. Te respondí con un: "En la margarita ha salido que me quieres." Sonreíste. El día siguiente ibas a darme una sorpresa.
Esperé ansiosa, tan ansiosa como esas noches de Reyes, en las que fantaseaba pensando que tres desconocidos con poderes venían a dejarme regalos.
Llegó, el día siguiente, llegó. Querías que me casara contigo. Teníamos ocho años.
Ha pasado mucho tiempo pero, mañana, por fin, ese trozo de papel higiénico, va a convertirse en un velo de verdad. Esos aritos de papel albal, van a convertirse en alianzas. Las pequeñas florecillas silvestres que tus amigos recogieron para mí, mañana serán un precioso ramo de orquídeas blancas. El trozo de cartulina rojo que colgaba de tu cuello, será una cara corbata. Y, el patio del colegio, será sustituido por la Iglesia.
Tú sigues tan guapo como hace veinte años. Ya no me dedicas goles y yo no le pregunto a las margaritas si me quieres, son cosas que se saben, de las que te das cuenta cada vez que el corazón se te acelera.
domingo, 22 de enero de 2012
Reacción...
Cuando nos dan una mala noticia, todo a nuestro alrededor parece derrumbarse, especialmente cuando esperábamos esa información con los brazos abiertos pensando en su buen contenido.
A todos nos ha pasado eso, todos lo hemos sufrido.
En esos momentos, no nos importan los problemas de los demás, creemos que no hay ninguno más importante que el nuestro.
Sientes que no hay un lugar seguro al que ir, en donde tus miedos no sean capaces de alcanzarte.
Pero, si alguien nos contase todos, absolutamente todos sus problemas y los malos momentos con los que está tratando, escogeríamos, sin duda, sufrir lo que sufrimos ahora.
Por eso, en esos moemntos en los que me parece todo negro, me recuerdo:
"Nuestra fuerza no se demuestra cuantos más golpes recibas, si no de cuantos eres capaz de levantarte y aprender"
A todos nos ha pasado eso, todos lo hemos sufrido.
En esos momentos, no nos importan los problemas de los demás, creemos que no hay ninguno más importante que el nuestro.
Sientes que no hay un lugar seguro al que ir, en donde tus miedos no sean capaces de alcanzarte.
Pero, si alguien nos contase todos, absolutamente todos sus problemas y los malos momentos con los que está tratando, escogeríamos, sin duda, sufrir lo que sufrimos ahora.
Por eso, en esos moemntos en los que me parece todo negro, me recuerdo:
"Nuestra fuerza no se demuestra cuantos más golpes recibas, si no de cuantos eres capaz de levantarte y aprender"
miércoles, 18 de enero de 2012
Toc-toc
Me niego a pensar que ya no estás a mi lado.
En mi mesita de noche, aún está tu foto. Ésa que te saqué yo misma el día que paseamos durante horas sin un rumbo fijo. El día que me dijiste que era el principio del resto de tu vida, que jamás, JAMÁS iba a terminarse una historia como la nuestra.
Los pétalos de la rosa que me regalaste sin que viniera a cuento, están guardados en una cajita que guardo en la estantería más alta de mi habitación. De vez en cuando, los saco. Ya están secos, ha pasado mucho tiempo, los tengo durante un rato entre mis manos, desprenden un olor especial o quizás sea que me gusta pensar que la rosa está viva, como esta relación.
Cada una de las cartas que me escribiste, están colgadas del corcho que cuelga al lado de la ventana. No me canso de leerlas. Cuando tengo un mal día, las miro, de reojo. Leo las palabras: "princesa", "cariño", "te quiero" y "besos", que resaltabas escribiendo en un color diferente.
Hay veces que tengo miedo de no poder olvidarte nunca pero, sé que algún día, Cupido tocará mi puerta. Toc-toc... Quizás seas tú, que te has dado cuenta, quizás sea otro. Pero yo sé que en algún lugar del mundo todos tenemos nuestra ... media naranja mandarina.
martes, 17 de enero de 2012
Queda mucho por vivir
Aún soy pequeña y me quedan millones de cosas que aprender y vivir.
Algunas debería haberlas aprendido hace tiempo, como silvar. Otras, desearía no haber vivido, como conocerte.
En esta vida cometeré errores y aprenderé de ellos.
Viviré cientos de malas experiencias que harán que yo sea así.
Desconozco donde estará mi hogar y si habrá sido un error o un acierto el estar allí.
No sé si seré rubia, morena o pelirroja. O si tendré el pelo azul o canoso.
Quizá trabaje de mi carrera o esté trabajando en algo que odiaba o no sabía que existía.
igual tengo tres hijos, igual ninguno. Puede que tú seas su padre o que no te vuelva a ver.
Es posible que la persona a la que más odie hoy, sea mi mejor amiga mañana.
Por no saber, no sé si conseguiré ver el siguiente amanecer.
Por eso, por todos esos motivos, voy a disfrutar el presente e intentaré que cada instante merezca la pena y que no tenga la opción de arrepentirme mañana.
Algunas debería haberlas aprendido hace tiempo, como silvar. Otras, desearía no haber vivido, como conocerte.
En esta vida cometeré errores y aprenderé de ellos.
Viviré cientos de malas experiencias que harán que yo sea así.
Desconozco donde estará mi hogar y si habrá sido un error o un acierto el estar allí.
No sé si seré rubia, morena o pelirroja. O si tendré el pelo azul o canoso.
Quizá trabaje de mi carrera o esté trabajando en algo que odiaba o no sabía que existía.
igual tengo tres hijos, igual ninguno. Puede que tú seas su padre o que no te vuelva a ver.
Es posible que la persona a la que más odie hoy, sea mi mejor amiga mañana.
Por no saber, no sé si conseguiré ver el siguiente amanecer.
Por eso, por todos esos motivos, voy a disfrutar el presente e intentaré que cada instante merezca la pena y que no tenga la opción de arrepentirme mañana.
lunes, 16 de enero de 2012
Nuestra historia.
Todo empezó de la forma más inocente posible:
Yo estaba dormida, tú hacía horas que intentabas coinciliar el sueño. Te levantaste, yo me desperté por el ruido, salí a la puerta y te vi en pijama, abrazando la almohada con cara de cansado. Te invité a pasar y aceptaste. Así comenzó.
Al principio no hablábamos, sólo dormíamos, pero cada mañana me despertaba con tu brazo rodeándome.
Y así fue pasando el tiempo. Dos perfectos desconocidos que empezaron a conocerse en los minutos previos al sueño.
Pero llegó un día en el que entré en la habitación y tú ya no estabas en mi cama, me mirabas desde un colchón en el suelo donde te quedaste dormido esa noche y las que prosiguieron.
Yo no podía dormir bien, tu presentia, tu olor... faltaban a mi lado.
Y una noche me armé de valor y te pregunté si estabas despierto y me contestaste. Nos quedamos toda la noche hablando y riendo en bajo.
A la mañana siguiente, el colchón había desaparecido.
"Si no tengo colchón tengo una excusa para pasar contigo cada noche" me dijiste.
Y no nos volvimos a separar.
Yo estaba dormida, tú hacía horas que intentabas coinciliar el sueño. Te levantaste, yo me desperté por el ruido, salí a la puerta y te vi en pijama, abrazando la almohada con cara de cansado. Te invité a pasar y aceptaste. Así comenzó.
Al principio no hablábamos, sólo dormíamos, pero cada mañana me despertaba con tu brazo rodeándome.
Y así fue pasando el tiempo. Dos perfectos desconocidos que empezaron a conocerse en los minutos previos al sueño.
Pero llegó un día en el que entré en la habitación y tú ya no estabas en mi cama, me mirabas desde un colchón en el suelo donde te quedaste dormido esa noche y las que prosiguieron.
Yo no podía dormir bien, tu presentia, tu olor... faltaban a mi lado.
Y una noche me armé de valor y te pregunté si estabas despierto y me contestaste. Nos quedamos toda la noche hablando y riendo en bajo.
A la mañana siguiente, el colchón había desaparecido.
"Si no tengo colchón tengo una excusa para pasar contigo cada noche" me dijiste.
Y no nos volvimos a separar.
domingo, 15 de enero de 2012
That's life...
Dos gotas se caen al mar.
Una flota, la otra se ahoga.
Las dos tiemblan, no por igual.
Se fue su par, pensó: "That's life..."
Una flota, la otra se ahoga.
Las dos tiemblan, no por igual.
Se fue su par, pensó: "That's life..."
sábado, 14 de enero de 2012
Quiero...
Quiero vivir en la luna, donde me pueda alejar de esta sociedad que me impone lo que tengo que hacer, decir o creer. En donde nadie me diga a qué hora acaba el día o cuando debo empezarlo.
Quiero un lugar sin leyes, sin gritos ni aglomeraciones.
Quiero un lugar mío, quiero mi lugar. Donde nadie me diga a lo que puedo aspirar, donde nadie me pueda construir, crear o moldear a su antojo, donde no intenten moverme, hacer de mí la persona ideal que todos esperan que sea.
Quiero un sitio donde nadie me diga que tú estás prohibido, que probarte no está permitido.
Quiero un lugar para mí, mi lugar. En el que yo sea la dueña, en el que yo ponga las normas, en el que nadie más mande.
En el que, cuando esté contigo, el tiempo no exista.
Quiero un lugar sin leyes, sin gritos ni aglomeraciones.
Quiero un lugar mío, quiero mi lugar. Donde nadie me diga a lo que puedo aspirar, donde nadie me pueda construir, crear o moldear a su antojo, donde no intenten moverme, hacer de mí la persona ideal que todos esperan que sea.
Quiero un sitio donde nadie me diga que tú estás prohibido, que probarte no está permitido.
Quiero un lugar para mí, mi lugar. En el que yo sea la dueña, en el que yo ponga las normas, en el que nadie más mande.
En el que, cuando esté contigo, el tiempo no exista.
Quiero una luna contigo.
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